Por Tomás Piñero, activista en salud mental, monitor del Programa SOYCOMOTÚ
La autoestima se siente, no es algo que se pueda aprender, no es algo que venga dado por ninguna receta, solo proviene de un lugar: el amor.
El amor que recibimos de las personas importantes en nuestra vida es lo que nos mantiene a flote y hace que la vida tenga sentido. Cuando tienes amor, peribes el mundo de forma diferente, como un lugar seguro, te hace ser optimista respecto al futuro y sentirte más conectado a tu entorno y a los demás. Cuando no tienes amor, el mundo se transforma en un lugar peligroso, porque al ser esas mismas personas las que supuestamente te querían, las que te dañaron y no te dieron amor, piensas que todo el mundo será así. Muchas veces buscas señales para confirmar lo que tantas veces se ha repetido pero que quizá no siempre se cumpla: el mundo no es un lugar seguro, no estás a salvo.
También cambia la percepción de uno mismo. Cuando estás lleno de amor sientes que puedes con todo, te sientes capaz, cuidas de ti mismo, porque tiene sentido hacerlo, puedes ver tu propio valor porque otras personas han visto ese valor en ti. Nos miramos a través de los ojos de los demás, de cierta manera somos los ojos que nos miran. Muchas veces solo hace falta buscar otros ojos que nos miren, para percibirnos nosotros de una manera distinta.
Los vínculos nos condicionan, y es la calidad de los vínculos que construimos la que nos influirá, en gran medida, en la forma de ver nuestro mundo, un mundo eminentemente social, social porque debido a nuestra naturaleza, necesitamos a los demás para ser felices, una vida compartida, con una serie de valores que nos sirven para convivir y al dejarnos orientar por ellos nos hacen sentir completos.
Vivir sin amor es algo que he vivido durante largos años, es algo terrorífico y son las personas, la misma fuente que produjo la falta de amor, las que pueden sanar esa falta o seguir perpetuándola. Vivir sin amor es una vida carente de sentido, te convierte en un fantasma, un cuerpo vacío sin nada a lo que agarrarse a la existencia. He vivido sin amor durante tanto tiempo que pensé que siempre iba a ser así y me siento afortunado de poder ver con mis ojos que ese dolor ya ha pasado, que solo fue una oscura etapa en mi vida y que ya mi vida nunca será igual.
¿Cómo se comporta alguien sin amor? Dicen que las personas con TLP se sabotean, una explicación sería por autodesprecio, si nunca te han querido, puede que en el fondo quieras ver ese patrón perpetuado y cumplido. Son los mismos demonios internos los que persiguen y perviven en la identidad de una vida rota. Nadie puede escapar de sí mismo, pero sí se puede evolucionar, lo que vives es lo que te marca, para bien y para mal.
Piensa en el mundo en el que vives, cómo es tu entorno social y así verás el mundo de una manera u otra. Con optimismo o con desesperación y dolor.

